Cuando observamos una imagen, sea una foto, una escultura, un cuadro o incluso cuando escuchamos una canción, a menudo suele provocar una emoción en nuestro interior o evocar algún recuerdo. Sin embargo, cuando nos implicamos en un proceso creativo y somos nosotros mismos quienes realizamos la obra, se produce algo mucho más profundo que acaba conectando nuestras áreas sensoriales con la emoción y el pensamiento.

La arteterapia es un enfoque psicoterapéutico que se va a servir de las propiedades de los materiales y del proceso artístico para expresar lo que estamos sintiendo y regular nuestro estado emocional. En esta acción se van produciendo descubrimientos y transformaciones no sólo en el mundo físico de la obra que se está creando sino también en nuestro mundo interior. En muchas ocasiones es muy difícil poner palabras a una experiencia intensa por la que estamos sufriendo. El hecho de poder expresar cómo nos sentimos sin tener que verbalizarlo nos da la oportunidad de poder comenzar a regular nuestra emoción.

No es necesario tener conocimientos artísticos ni estar familiarizada/o con los materiales. No es una clase de arte y no pasa nada si las cosas no salen como teníamos pensado. La arteterapia va a ofrecer ese espacio seguro donde poder explorar nuestro mundo interno a través del arte junto con el acompañamiento de una persona profesional.

A finales del 2019, la OMS ha respaldado el beneficio de las artes en nuestra salud a través del informe: “¿Cuál es la evidencia del rol de las artes mejorando la salud y el bienestar?” donde se concluye que existe una amplia evidencia que apoya el valor potencial de las artes al contribuir a los determinantes centrales de la salud y desempeñando un papel fundamental en la promoción de la salud y del bienestar en el manejo y tratamiento de la enfermedad a lo largo de la vida.