España conseguía, por fin, en 2025 superar la barrera del medio millón de donantes disponibles en el Registro español de donantes de médula ósea (REDMO). Franquear ese listón fue posible, gracias a las 24.829 nuevas altas contabilizadas en el último año (772 en Galicia). Un aumento que, sin duda, tiene su causa fundamental en las actividades de sensibilización y fomento de la donación de médula ósea que realizan entidades públicas y asociaciones de pacientes como Asotrame. Ahora, en volumen de donantes, el registro español ocupa la quinta posición entre los europeos y la decimotercera a nivel mundial.
Según apunta la ONT, la media de edad de los donantes en el REDMO es de 40 años, mientras que la edad media de los donantes incorporados en 2025 fue de 27 años. El dato pone de relieve la eficacia de la estrategia de rejuvenecimiento del censo, “un activo valorado por los centros de trasplante por la mayor calidad del injerto y la disminución de complicaciones, mejorando la supervivencia después del trasplante», apuntan desde el Ministerio de Sanidad.
Como resultado del factor edad y de la mejor caracterización de los donantes voluntarios (tipajes HLA por técnicas de alta resolución e incorporación de otras determinaciones) que marca el Plan Nacional de Médula Ósea, el pasado ejercicio se produjeron 486 donaciones efectivas, lo que supone una media de 9,3 donaciones por semana.
En cuanto al sexo de los donantes inscritos, la población femenina sigue siendo mayoritaria y representa el 64% del registro. Sin embargo, el perfil del donante efectivo es el de un varón con una media de edad de 31 años. Y las solicitudes de los centros trasplantadores evidencian la necesidad de potenciar la incorporación de más hombres jóvenes al REDMO, puesto que estos donantes mejoran la efectividad del trasplante.











